sábado, 5 de febrero de 2011

Victoria

Por si no lo sabiais, ayer fue el Día Mundial Contra el Cáncer. Yo tampoco lo sabía, me he enterado ahora, y he decidido dedicarles una entrada a todos los enfermos de cáncer, a ver qué os parece:


Se dice que la mayor victoria es siempre contra uno mismo. Tiene gracia, ¿no? Desde que me diagnosticaron cáncer no he hecho sino luchar con un mal que crece dentro de mí, un mal que no soy yo pero que está hecho de mí, o sea, he estado luchando conmigo misma.

A veces, cuando vuelvo del hospital, el dolor es insufrible. Se me van todas las fuerzas, y lo único que puedo hacer es acostarme y desear que todo termine de una vez. Entonces mi hija entra en el cuarto, se acurruca a mi lado y me acaricia la cabeza, ahora sin pelo. Me siento muy desprotegida, pero cuando ella está a mi lado es como si quisiera compartir sus fuerzas conmigo, como si tratara de recordarme que aún no está todo perdido, que aún puedo vencer. Y yo, que no soy capaz de hacer ningún esfuerzo, le pido en silencio a todas las partes de mi organismo que luchen con todas sus fuerzas, que luchen sin descanso, hasta que uno de los dos bandos (preferiblemente el mío) alcance la victoria.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho este relato, ha sido muy tierno, sobre todo la segunda parte. :)

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